Diez maneras de arruinar tu dieta


Lo último que queremos hacer cuando nos embarcamos en un esfuerzo por bajar de peso o mejorar nuestra composición corporal es pasarnos de estrictos, comer mucho menos o ponernos trabas innecesarias a todo el trabajo duro que venimos haciendo. No dejes que estos errores te atrapen…

10. Cuidarse en la casa pero pasarte afuera

Salir a comer o comer en el trabajo por ejemplo es un desafío en sí mismo. Las porciones en los restaurantes son exageradas, y la comida usualmente no es tan saludable como se piensa. Tu mejor apuesta será comer la cantidad que se supone tienes que comer y pedir que lo demás te lo envuelvan para llevar a casa.

9. No leer las etiquetas

Probablemente el número más importante que tienes que saber es el del tamaño de la porción. Es muy fácil comer demasiado cuando no se sabe cuántas porciones tiene el paquete del alimento que estés consumiendo. Incluso algunos se comen todo el paquete pensando que se trata de una sola porción, algo que raramente ocurre.

8. Comer demasiado rápido

Si comes rápido tu cerebro no recibirá la señal de que está satisfecho a tiempo, o más bien la recibirá tarde. Haz el esfuerzo por comer a conciencia y masticando.

7. Negarte tus comidas favoritas

Ya sea chocolate o tocino, eliminar por completo tu comida favorita de la dieta tiene el efecto contrario y la vuelve más tentadora. Los días libres deberían formar parte de cualquier dieta seria, y tus comidas preferidas son perfectamente posibles, siempre y cuando utilices tu habilidad para contar calorías. Una pequeña indulgencia de vez en cuando está bien.

6. La culpa sobre los errores

Si sales con amigos y entre charlas te comiste media panera con aderezos no te castigues por ello. La culpa lo único que puede hacer es alejarte de tus esfuerzos por bajar de peso. Incluso si disfrutaste comiendo esa panera que sabías que no debías ponlo en perspectiva, se trata de una pequeña equivocación comparada con todas las elecciones de alimentos que hiciste ayer, casi todo el dia de hoy y las elecciones que harás mañana.

5. Poner toda la responsabilidad en la balanza

Colgar todos tus sentimientos de éxito en tu peso corporal puede ser un total y completo desastre. Como regla general solamente deberías pesarte una vez cada diez días o una semana. ¿Quieres algo que sea preciso? Cómprate un calibre y mide tu porcentaje de grasa corporal. Lo que pones en la balanza es todo tu peso, músculo, grasa, los líquidos que bebiste, incluso la menstruación en las mujeres hace que el peso varíe. Lo que importa es la composición corporal, el porcentaje de grasa corporal que tengas.

4. No ejercitarte lo suficiente

Incluso si solo se pudiera lograr los objetivos que tengas solamente contando calorías, tendrás más éxito, mucho más éxito y uno más saludable si eres físicamente más activo o activa. La excusa más grande que escucho siempre es la del tiempo, pero si hasta los directivos de multinacionales, presidentes de países, políticos y gente realmente ocupada puede hacerlo, entonces el tiempo no es excusa. A lo sumo hará falta una organización o una revisión de nuestrar prioridades… porque se puede hacer ejercicio en tres periodos de 10 minutos cada día. Quien quiere puede.

3. Comer emocionalmente

Comer en respuesta a la tristeza, el aburrimiento o el estrés tirará todo el esfuerzo hecho por la ventana. Algunos expertos dicen que tendemos a asociar la comida con la sensación de sentirnos mejor. Entonces, comienza a estar más atento/a a cuándo tu cuerpo necesita comer en comparación a tu reacción de que tienes que comer porque te sientes de x manera. Si piensas que es hambre date unos 15 minutos, si la sensación continúa come, sino era otra cosa.

2. Pensar en tu dieta como una dieta

Decir dieta para muchos es sinónimo de pasarla mal, de tener hambre, de tener mucha responsabilidad sobre uno mismo. El solo hecho de pensar en un programa de tres meses de cuidarse con las comidas lo alejan a uno de ese programa antes de comenzar. Pero no tomes a tu dieta como tal, en cambio concéntrate en comer sano y en hacer elecciones saludables, eso te hará vivir (y convivir) con tu nueva manera de comer.

Y ahora el número uno de los errores…

1. Dejar que un solo error comience una espiral descendente

No puedo explicarte la enorme cantidad de personas que al primer error, a la primera que se desvían de su dieta lo abandonan todo. «Esto no es para mi», «no sirvo para esto», «realmente no me interesa adelgazar, estoy bien así» son las excusas más comunes que escucho.

La solución es muy simple: si cometiste un error, tuviste un desliz o lo que sea, admítelo, perdónate y vuelve a tu camino inmediatamente.

Y tu que opinas… espero tus comentarios

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