Los miedos sobre el ejercicio


Mucha pero mucha gente se entrena muy por debajo de sus propias capacidades y de lo que verdaderamente son capaces de hacer dado su estado físico actual. Temen lesionarse, temen esforzarse e incluso algunos tienen un miedo real a lograr lo que tanto están buscando con el ejercicio, una especie de autosabotaje que como consecuencia limita sus posibilidades y resultados.

Las ideas y los mitos sobre hacer ejercicio abundan, y algunos simplemente aceptan lo que se les dice o bien hacen caso a sus temores sobre qué pasaría si se esfuerzan un poco más de lo habitual.

Estos son algunos miedos que alguna vez he tenido con relación al ejercicio y que de alguna manera han retrasado lo que estuve buscando, pero una vez que logré superarlos todo fue realmente mucho más fácil.

Miedo a ejercitarse más

Mucho se dice del sobreentrenamiento y de que hay que evitarlo a toda costa porque hacer ejercicio en exceso puede ser contrario a lo que estamos buscando de nuestro entrenamiento. Esto es total y completamente cierto, no lo niego…

Pero también hay que comprender que 40 minutos, o 30 o el tiempo que se haga actualmente de ejercicio no es un límite estricto. Ni siquiera una hora es un límite estricto a la cantidad de tiempo de ejercicio que se puede hacer. Porque mucho se habla, y me incluyo, de las hormonas y de la efectividad del ejercicio pasada una hora de ejercicio. Pero nuestro cuerpo no responde al tiempo de esta manera, en cambio responde al estrés que le ocasionemos.

El ejercicio te devolverá resultados dependiendo de ese estrés. Si es excesivo habrá sobreentrenamiento, si no es suficiente nada le pasará a tu cuerpo en términos de cambios.

La duración del tiempo del ejercicio es solo uno de los tantos factores involucrados en hacer que el ejercicio nos devuelva lo que estamos buscando, y el estrés que le ponemos a nuestro cuerpo va más allá del ocasionado por el ejercicio, también está el de las responsabilidades diarias, el trabajo, preocupaciones, etc. Hay un punto en que ése estrés se vuelve poco saludable. Pero con relación a nuestro entrenamiento, y si la realidad nos dice que no estamos consiguiendo los resultados que esperamos, entonces hay que exigirse un poco más, es así de simple.

Una de las maneras de hacerlo es aumentando la duración del ejercicio que hacemos. 10 o 15 minutos extra tal vez sea todo lo que necesites para comenzar a ver resultados pronto.

El miedo a esforzarse más

Este miedo también está relacionado con el sobreentrenamiento, pero surge del miedo a lesionarse más que del miedo a sobreentrenarse.

Como sea, muchos temen a correr más rápido o a aumentarle peso a la barra debido a que se le tiene miedo a no poder manejar ese estrés o a que no se quiere ganar mucho músculo. La verdad es que si podemos evitar el dolor lo hacemos, es nuestra tendencia natural. También sucede que estamos acostumbrados a hacer siempre la misma rutina y estamos cómodos con ella, por lo que no hacemos más de lo que ya conocemos.

Cualquiera que sean las razones hay muchas probabilidades de que puedas hacer más de lo que estás haciendo actualmente. Siempre es posible aumentar el paso cuando estás corriendo, o pedaleando, inclusive caminando. Siempre es posible hacer tus repeticiones más rápido, descansando menos entre series, aumentando más peso o todo junto. Hacerlo, y especialmente hacerlo de la manera correcta, que es la progresiva, lenta y paulatina no te hará reventar el corazón ni desmayarte.

Lo que tienes que hacer para comenzar a aumentar la intensidad es simplemente hacer un poco más de lo que haces actualmente, y esforzarte un poco más a lo que es tu esfuerzo actual. Si haces pesas aumenta muy poco kilaje, si corres dale unos dos o tres minutos adicionales a un ritmo ligeramente mayor del actual. Hazlo todo paulatinamente y pronto estarás disfrutando de mejores resultados, de un mejor cuerpo y obviamente de un mejor estado físico, energía y vitalidad.

 

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